NOMOFOBIA

La nomofobia es un trastorno que surge en el siglo XXI, derivado de la globalización y los avances tecnológicos que hemos vivido en el ámbito de la comunicación. Este trastorno se define como el miedo a no estar en contacto con el teléfono móvil o Smartphone.

Usamos estos dispositivos de forma diaria para comunicarnos, informarnos, ver vídeos, escuchar música, hacer fotos y un sinfín de cuestiones más, en cualquier momento y en cualquier lugar. Tenemos la información y la comunicación a tan solo un “clic”, haciendo que nuestras vidas sean más fáciles y prácticas. De hecho, cada año aumenta el número de personas que poseen teléfonos inteligentes: actualmente se estima que 3,8 mil millones de personas son usuarios de estos dispositivos.

Sin embargo, este uso diario aceptado en nuestra sociedad tiene también sus consecuencias negativas. Una de las principales y más problemáticas es la nomofobia.

La nomofobia, además, ha demostrado que puede causar el desarrollo de otros trastornos mentales o de personalidad, así como problemas de autoestima, afectando gravemente a la felicidad de las personas, especialmente en la población más joven. Todo ello tiene un gran impacto en la salud general de la persona, además de repercutir negativamente en otros aspectos de la vida como el estudio y el trabajo al crear una fuerte dependencia al móvil, provocando distracciones constantes e incapacidad de mantener la concentración. A nivel social ha demostrado afectar a las relaciones e interacciones entre los individuos, produciendo una distancia y aislamiento del mundo físico. Por ello es importante frenar el problema cuanto antes poniendo en marcha un tratamiento de adicción al móvil para minimizar las consecuencias.

¿Cuáles son los síntomas que nos pueden hacer ver si tenemos, o alguien de nuestro entorno tiene, este trastorno?

Dentro de los diversos síntomas que encontramos en personas que padecen nomofobia, los principales son los siguientes:

 Usar regularmente el teléfono móvil y dedicarle cada vez más tiempo, quitándoselo a otras actividades como el estudio, trabajo, quedar con amigos, ocio, etc.

 Tener dos o más dispositivos y llevar siempre un cargador contigo.

 Sentirte ansioso y nervioso ante la idea de perder el propio teléfono, no tenerlo cerca o disponible, o no poder usarlo por estar ‘fuera de lugar’, por la falta de conexión, la batería descargada…

 Uso continuado del móvil en lugares y situaciones en las que está prohibido su uso o es peligroso (conduciendo, caminando, en el cine o en el teatro, restaurantes, etc.). También puede que se eviten estos contextos para poder seguir utilizándolo.

 Mirar de forma continuada la pantalla del teléfono para ver si se has recibido mensajes o llamadas.

 Mantener el teléfono móvil siempre encendido (24 horas al día) y dormir con él en la cama.

 Tener pocas interacciones sociales cara a cara, preferir comunicarse utilizando las nuevas tecnologías.

 Intentar de forma repetida controlar, reducir o parar el uso del móvil.

 Contraer deudas o grandes gastos por el uso del teléfono móvil.

 Estado de agitación, irritabilidad, angustia, desorientación y con frecuencia síntomas físicos como taquicardia, temblores, alteraciones en la respiración, etc.

¿Cuál es el mejor tratamiento para la nomofobia?

La psicoterapia cognitivo-conductual es uno de los métodos más utilizados en el tratamiento de la adicción a las nuevas tecnologías e internet y que han demostrado su efectividad para este tipo de trastorno. En este caso se trata de una terapia breve que incluye sesiones estructuradas y objetivos específicos donde tanto el paciente como el terapeuta tienen papeles activos.

Algunos de los objetivos en los que nos enfocamos es en reducir el tiempo que se le dedica al teléfono móvil, las conexiones en línea, estrategias de distracción, mejorar las relaciones cara a cara y hacer otras actividades en sustitución del tiempo dedicado al móvil como, por ejemplo, haciendo deporte.

Para conseguirlo, trabajaremos en las interpretaciones catastróficas de posibles eventos que pueda pensar el paciente de lo que sucedería si estuviese sin móvil por un periodo largo de tiempo. Nos centraremos también en los condicionamientos de los miedos que pueda tener y en las conductas de evitación de estos. Para todo ello, el uso de diarios es fundamental: en ellos, los pacientes registran datos sobre su uso diario del teléfono móvil.

Así pues, con este tipo de terapia se aumentará la capacidad de concentración de la persona en sus conductas, haciéndole consciente de cuánto tiempo dedica al uso del teléfono, por qué motivos lo hace y qué actividades o situaciones está dejando de disfrutar y compartir por esa necesidad a estar conectado.